En el mundo, el uso de los calentadores
solares resale al siglo VXII cuando el Suizo Horace Benedic De Sausse
empleo por primera vez un aparato de calefacción solar constituido
por una caja de madera con cubierta de vidrio formando el efecto
“invernadero” y obtuvo temperaturas de 87°.
Sucesivamente en 1891 el estadounidense Clarence
Kemp patentó el primer calentador solar, obteniendo tal éxito
que ya en 1897 en Pasadena, Cal. Una tercera parte de las casas
contaban con calefactores solares para agua de uso domestico.